The Bear. Quinta temporada.
Hace 3 días
Dibujo, pintura e ilustraciones
Llevo ya bastante tiempo sin publicar nada, y durante este mes de agosto dudo mucho que pueda hacerlo porque ¡ya estoy en Florencia!. Un pisito junto al duomo, en pleno centro de la ciudad florentina.
Fueron muchos los días, las tardes y sus noches. Fue un silencio hondo, un ahogo constante, una oscuridad densa e interminable. Sin respirar, sin aliento ni latido.

Uno fue la luna que dejaste en mi colchón, dos tus ojos. Tres de cuatro barcos naufragaron en la forma de tus modos. Cinco las mañanas esperando a que volvieras del trabajo y seis canciones llevo sin dejarte de querer y aún no he acabado. Siete los hoteles que dejamos sin aliento, y menos solos Ocho vinos duelen al soñarte, equivocada en brazos de otro. Nueve teclas grises de un piano de pared desafinado, y cinco dedos con mis otros cinco te recuerdan demasiado. Con todo para ti nada a mi lado. Si quieres, te ayudo a subir bolsas del mercado Si quieres, hacemos el verano algo mas largo Si quieres, nos quitamos la ropa y leemos algo Que la luna siempre llena de tus besos. Once taxis libres enfadados, mientras tú y yo de la mano. Doce los reclutas que pasaron por tu campo concentrado. Trece buena suerte si es que pasas sin maletas por mi barrio y puede que el catorce de febrero se nos junte con los labios. Con todo para ti nada a mi lado.Números cardinales. Andrés Suárez
http://www.youtube.com/watch?v=DOgIPbkKtTw
A veces recuerdo tu imagen desnuda en la noche vacía, tu cuerpo sin peso se abre y abrazo mi propia mentira.
Así me reanuda la sangre tensando la carne dormida,
mis dedos aprietan, amantes, un hondo compás de caricias.
Dentro
me quemo por ti, me vierto sin ti
y nace un muerto.
Mi mano ahuyentó soledades tomando tu forma precisa,
la piel que te hice en el aire recibe un temblor de semilla.
Un quieto cansancio me esparce, tu imagen se borra en seguida,
me llena una ausencia de hambre y un dulce calor de saliva.
Dentro...
Luis Eduardo Aute




"Cuando venga el dolor, cuando se afile en contra de nosotros y tape las ventanas, cuando la ofensa venga y venga la desdicha, entonces, en postura fetal, acurrucados, tibios, escondámonos en una metáfora"

"Primeras soledades', de Ángeles Mora (1952)